Historia

Hacia el año 1772, el entonces gobernador Juan José Vértiz envió a los oficiales Eguía y Ruíz, a reconocer las tierras situadas más allá del río Salado. Llegaron al arroyo de Las Flores, llamado así por las flores silvestres de diversos colores, le llamaron río de Las Flores, que por extensión, dio nombre a todo el paraje.

A principios de 1830, la frontera con los pueblos originarios, se extendía, en la provincia de Buenos Aires, al norte del río Salado, salvo en las inmediaciones de la ensenada de Samborombón, donde habían sido fundados el pueblo de Dolores, la Guardia Caquel Huincul y el Fuerte Independencia (Tandil). No obstante, algunos pobladores se adentraron en el desierto para desarrollar tareas rurales, con la escasa seguridad que podían ofrecer los distantes fuertes fronterizos.

Bajo los gobiernos de Martín Rodríguez y Rivadavia, se emitieron los decretos y Ley de Enfiteusis que determinaron los comienzos de un plan de colonización de una vasta zona, que respondía a la necesidad de creación de nuevos partidos. De esta manera se asienta el primer núcleo de población rural, en tierras linderas al arroyo Las Flores, en la tercera década del siglo XIX. Dado que una vasta extensión de la campaña de Buenos Aires se pobló mediante las disposiciones citadas, surgió la necesidad de crear allí nuevos juzgados de paz, o sea, nuevos partidos. Así, el 25 de diciembre de 1839 fue creado por decreto, dictado por el gobernador Juan Manuel de Rosas, el partido de Las Flores, el que permanecerá por más de dos décadas como un distrito meramente rural, sin núcleo poblacional.

Al constituirse, los partidos debían tener una sede administrativa y de justicia que fueron los Juzgados de Paz, con asiento en las estancias. En 1840, se estableció el primer Juzgado de Paz del partido de Las Flores en la Estancia San Agustín (Gorchs), siendo Pascual Peredo, el primer juez de paz.

En el año 1853 el cargo pasó a manos Las Flores 5 de Manuel Venancio Paz trasladando el juzgado a su estancia “Los Carrizales”. En febrero de 1855, se resolvió ubicar un poblado en el paraje denominado La Blanca, perteneciente al ex gobernador Rosas. Posteriormente, se designó al agrimensor Adolfo Sourdeaux, para que realizara la traza del tejido, terminando los trabajos al año siguiente. Sourdeaux eligió para el pueblo tierras situadas entre la laguna la Blanca y la conocida con el nombre del Difunto Manuel.

El 25 de marzo de 1856, siendo Juez de Paz Manuel Venancio Paz, la municipalidad local recibió, en acto público, la tarea realizada por Sourdeaux, dando origen al primer pueblo que fue fundado con el nombre de El Carmen de Las Flores (actual ciudad de Las Flores), siendo cabeza del distrito desde sus orígenes. Fundado el pueblo se inicia el reparto de solares, fueron entregadas siete quintas (de las cuales dos eran cultivadas) y nueve chacras; y con un edificio provisional construido para el culto católico (destruido en 1872) comienza el desarrollo edilicio y se levantan algunas viviendas (con techos de paja y paredes de material cocido o de adobe crudo) en torno a la plaza.

Por ley de 1854 se crearon, en la campaña de Buenos Aires, los primeros municipios integrados por elección popular.

En 1855 se aprobaron en Las Flores las elecciones comunales, razón por la cual se dispuso que la nueva municipalidad se instalase el 27 de enero de 1856. El pueblo de Las Flores seguía en pleno desarrollo, en 1858 quedó inaugurada la primera escuela pública para varones (Escuela N° 1), que funcionó en casas precarias ubicadas frente a la plaza, y al año siguiente se abrió la de mujeres.

En agosto de 1864 se instaló el primer alumbrado público que consistió en 75 faroles con velas de cebo, colocadas en las paredes de las casas y en pilares en la plaza. Posteriormente, se reemplazó a las velas por candiles con aceite de potro. Los faroles estaban colocados a 100 metros de distancia entre uno y otro.

El 15 de mayo de 1871, la llegada del ferrocarril, significó un hecho de trascendente importancia con relación al desenvolvimiento económico y general del partido. La línea férrea, que cruzó sus tierras, correspondía al Ferrocarril del Sud (hoy Ferrosur- Roca, ex FCGR) y comunicaba a Ranchos con la Estación Salado, entonces perteneciente al partido de Las Flores y situada actualmente en la ciudad de Gral. Belgrano. La prolongación de esta línea hasta el pueblo de Las Flores se realizó el 24 de junio de 1872. La presencia de la vía férrea en el partido, generó el surgimiento de diversas estaciones, en torno a las cuales se dio el asentamiento de población. Más adelante Las Flores 6 se comentará acerca de este proceso.

El 14 de abril de 1874 se produjo la apertura de la sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires, con el fin de incrementar el progreso de la zona, incentivando los medios financieros. También se formaron las Sociedades de Beneficencia y de Socorros Mutuos, integradas por inmigrantes franceses, italianos y españoles.

En 1878, se finalizó la construcción de la actual Iglesia y la del Palacio Municipal, además de los edificios destinados al Mercado, a la Comisaría, y a la Escuela (hoy Escuela N°21). Las actividades agropecuarias constituían la riqueza del partido, su importancia puede apreciarse en los datos que aporta el Censo Provincial de 1881, según el cual, la superficie sembrada comprendía 245 has plantadas con frutales, 272 con árboles que suministraban maderas para la construcción y combustible, 220 con plantas recreativas y tintóreas, 680 con trigo, 1.185 con maíz, 91 con cebada, 418 con lino, 434 con alfalfa y 492 has estaban destinadas a huerta. Ese mismo año, Los vacunos sumaban 64.309, 57.885 los yeguarizos, 1.466.043 los lanares, 3.652 los porcinos y el resto correspondía a 61 cabríos, 119 burros y mulas.

Con respecto al aspecto poblacional y cultural, en 1881, el total de habitantes ascendía a 11.148 y funcionaban en Las Flores cuatro escuelas públicas. Por el desarrollo alcanzado, el pueblo fue declarado ciudad por ley del 10 de enero de 1908. Tuvo su primer alumbrado eléctrico, se trasladó la estación del Ferrocarril del Sud al lugar actual y se abrieron las quintas para dar lugar a las nuevas calles, que originaron el Barrio Ferroviario. En 1907 se habilitó el hospital y en 1917 se inauguró la Escuela Normal Mixta de Maestros. De acuerdo al Censo de 1914 existían en el partido, 95.332 cabezas de vacunos, 30.881 cabezas de yeguarizos, 220.040 cabezas de lanares y 15.553 porcinos. La población era de 17.646 habitantes al momento de la realización de este censo, de los cuales el 52% correspondía a población rural y el 19,90% eran extranjeros. Hacia 1936 el área sembrada con maíz ascendía a 28.500 has, mientras el stock ganadero estaba compuesto por 125.911 vacunos, 19.089 yeguarizos, 101.280 lanares y 19.948 porcinos.

En el período 1939-40 el área cultivada estaba integrada por 1.800 has sembradas con trigo, 11.000 con lino, 10.000 con avena, 2.000 con cebada forrajera, 3.000 con cebada cervecera, 100 con centeno y 80 con alpiste. En el año 1937, el partido alcanzó la mayor cantidad de población con 28.799 habitantes, y eran treinta las escuelas gratuitas provinciales. El período 1940-60 estuvo caracterizado por un estancamiento de la población (con 20.640 hab para 1960) y desde 1955 la población extranjera disminuyó más aceleradamente con predominio de población proveniente de países limítrofes.

En 1980 la población total fue de 21.442 hab., de los cuales el 13% era rural y la población extranjera representaba el 1%. En 1839, cuando fue creado el partido, sus límites se extendieron desde la margen occidental de los arroyos Poronguitos, Toro, Zapallar y Gualichu, hasta el de Las Flores y desde el exterior del río Salado hasta los límites de San Nicolás y Pluma Agüero. Su superficie abarcaba 555.777 has., casi el doble de la actual. Esta fue modificada en varias oportunidades hasta quedar reducida a la actual (338.631 has).